Expectorantes

El aire que respiramos es conducido al interior de nuestro cuerpo a través de la vía área, la cual se divide en superior e inferior; la primera abarca desde la nariz hasta la tráquea, en tanto que la segunda inicia a partir de esta última estructura y termina en los bronquios correspondientes a cada uno de los pulmones, mismos que forman los bronquiolos y terminan en especie de racimos de miles de bolsitas conocidas como alvéolos. En estas estructuras es donde los glóbulos rojos (células sanguíneas) liberan el dióxido de carbono e introducen el oxígeno en la sangre para que sea distribuido por todo el cuerpo.

En dichas zonas es normal que se forme moco o flema, pues su función es lubricar la mucosa de los bronquios, humedecer el aire aspirado, permitir que el pulmón se estire o distienda para que la respiración se efectúe de manera adecuada, desechar partículas extrañas y defender al organismo de las mismas.

Ahora bien, cuando las paredes de los bronquios se irritan e inflaman se genera excesiva cantidad de flema, lo que puede deberse a causas agudas (ocasionan daño inmediato) o crónicas (originan la afección gradualmente); entre las primeras se encuentran aspiración a cualquier tipo de humo, detergentes, desodorantes ambientales, pinturas, pesticidas o pegamentos, asimismo, en esta categoría se ubican alergias e infecciones en vías respiratorias (asma, bronquitis, neumonía, faringitis, laringitis y gripe). La segunda categoría incluye enfisema (destruye las paredes de alvéolos o sacos aéreos, lo que deteriora la función respiratoria), tuberculosis (infección ocasionada por la bacteria Micobacteryum tuberculosis que normalmente afecta a los pulmones), así como bronquiectasia (afección congénita que ocasiona destrucción de las paredes de los bronquios) o cáncer pulmonar (formación de tumores malignos en las células de los pulmones).

Cuando se presenta alguno de los problemas anteriores, las flemas almacenadas obstruyen las vías respiratorias, dificultan la respiración y generan tos, ante lo cual puede recurrirse a algún expectorante, medicamento que permite la expulsión de la mucosidad al toser y ayuda a reducir la inflamación en bronquios.

El mecanismo de acción del producto citado consiste en estimular el movimiento de los cilios (capilares o fino vello que cubre la superficie de las vías respiratorias), lo cual impulsa a las flemas hacia la faringe para que puedan ser eliminadas por la boca.

Cabe destacar que la mayoría de los expectorantes incluyen en su formulación sustancias mucolíticas, es decir, aquellas que disminuyen la viscosidad de las secreciones facilitando su expulsión.

Molestatos
La tos es un síntoma ocasionado por alergias o las enfermedades respiratorias antes descritas, molestia que viene acompañada de inflamación y formación de flemas. Por otro lado, es importante saber que dicha afección puede presentarse de distintas formas, las cuales incluyen:

  • Tos aguda. Se caracteriza por durar entre 3 y 7 días, y suele ser manifestación de gripe, resfriado, introducción de un cuerpo extraño al organismo e inhalación de humo y sustancias irritantes.
  • Tos crónica. Se prolonga por varias semanas y, en algunos casos, puede durar meses, lo cual obedece a padecimientos más severos, como asma, sinusitis, tos ferina, bronquitis, bronconeumonía, neumonía, alergias, cáncer de pulmón y enfisema pulmonar, entre otros.
  • Tos con flemas. También se le conoce como tos productiva, y se caracteriza por ocasionar secreciones viscosas color blanco, verde, amarillo o grisáceo, lo cual llega a resultar benéfico en ciertos casos, ya que agiliza la curación del paciente.
  • Tos seca. Mediante ella no se elimina ninguna sustancia nociva para el organismo y sólo ocasiona irritación de garganta.
  • Tos crupal. Principalmente afecta a niños de entre 3 meses y 5 años de edad, y causa dificultad para respirar debido a que garganta, tráquea y cuerdas vocales se inflaman considerablemente.

Tratamientos
En la actualidad existen diversas fórmulas que facilitan la expulsión de flemas, tanto para adultos como para niños, mismas que la industria farmacéutica ofrece en distintas presentaciones, como jarabes, grageas, caramelos, cápsulas, tabletas o perlas; muchos de los expectorantes son de venta libre, de fácil administración y, los de forma fluida, con agradable sabor para que principalmente los niños los ingieran sin dificultad. Tales medicamentos se clasifican de la siguiente manera:

  • Acción directa. Refrescan las vías respiratorias, disminuyen la irritación en garganta y facilitan la expulsión de flemas; en esta categoría se encuentran bálsamos y esencias, como tolú, eucaliptol, gomenol y extracto de pino.
  • Acción refleja. Estimulan las glándulas mucosas bronquiales y aumentan la producción de líquido en el tracto respiratorio para fluidificar las secreciones espesas; ejemplos de ellos son cloruro amónico, guaifenesina, guayacolato de glicerilo, difenhidramina, bromhexina y ambroxol.

Para la tos seca hay medicamentos que proporcionan alivio a la irritación de la garganta, que es la causa principal de este tipo de tos; no obstante, cuando se padezca en cualquiera de sus diferentes tipos es fundamental seguir algunas recomendaciones:

  • Ingerir gran cantidad de líquidos (2 a 3 litros al día o más) ayuda a restablecer el equilibrio de sales y minerales del organismo, que se altera por la pérdida de líquidos que se presenta a causa de las secreciones.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura impide la aparición de infecciones adicionales, por ejemplo, neumonía.
  • Guardar reposo previene accesos de tos y permite recuperar la energía para hacer frente al padecimiento que se sufre.

Considere que la tos no es una enfermedad, sino una defensa del organismo que -si persiste por más de siete días o se acompaña de dolor en pecho o espalda y secreciones con sangre- es necesario consultar al otorrinolaringólogo (especialista en nariz, garganta y oídos) de inmediato.

 
 
 

 

 
 

 

   
 
   
 
   
 
   

 

Consulte a su médico.
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Gripe

 
   

 

 

   

Expectorante

Una botella con jarabe expectorante que incluye también un calmante (codeína).

Un expectorante es un fármaco que tiene propiedades de provocar o promover la expectoración (Composición del latín: expectorāre que significa ex, fuera de, y pectus-ŏris que significa: pecho).

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Descripción

Los expectorantes son fármacos que tienen la capacidad de aumentar la producción del líquido demulcente del aparato respiratorio. Esta secreción cubre y protege la mucosa irritada en la cual nacen los impulsos de la tos. Existe poco peligro de producir demasiado líquido en el tracto respiratorio, porque si los cilios están intactos, pueden desplazar muchas veces el volúmen normal del líquido.

A los expectorantes también se les conoce como mucolíticos.

Modo de acción

Los expectorantes tiene como acción principal disminuir la viscosidad, reducir la adhesividad y la tensión superficial del moco en los bronquios para permitir su salida.

Uso de expectorantes

Los fármacos expectorantes regularmente se incluyen en preparados para la tos y el resfriado, que pueden o no requerir receta (prescripción) médica. Algunos de estos preparados llevan una dosis de antibiótico

Tipos de expectorantes

Medidas aprobadas en Estados Unidos para el uso de expectorantes

Los expectorantes deben ser parte de un programa total de tratamiento que incluya ingestión de líquidos y un nebulizador para aflojar las secreciones espesas. El uso de nebulizadores debe hacerse bajo mandato médico en caso de necesitarse un broncodilatador. También puede usarse un vaporizador de neblina fresca.

Obtenido de “http://es.wikipedia.org/wiki/Expectorante

Categoría: Expectorantes

   

Antitusígeno

Naciones Unidas antitusígeno o antitusivo es sin Fármaco Empleado párr TRATAR la tos Condiciones similares y. En conjunto, sí Trata de las Naciones Unidas vasto Grupo de Medicamentos (narcóticos y no narcóticos) Que actúan Sobre el Sistema nervioso central o Periférico suprimir el párrafo de El Reflejo de la tos. Dado Que Este Reflejo es Necesario párr despedir Las secreciones pueden obstruir Que Las Vías Respiratorias Superiores, la Administración de Drogas ESTAS ESTÁ contraindicada en Casos de tos productiva.

Una Antitusivo es Una Droga medicamentos USADA párr TRATAR la tos y Condiciones relacionadas. Toses Secas hijo tratadas inhibidores o supresores de Con la tos (antitusivos) Los Cuales suprimen El Impulso del Cuerpo de toser, MIENTRAS Productivas Toses (las Toses Que Producen la flema), hijo tratadas Con expectorantes Que aflojan El moco de las Vías Respiratorias. ESTAS hijo Medicinas extensamente disponibles ¡en forma del jarabe PARA LA TOS, tambien conocido Como jarabe anticatarral.

La Codeina es UNO de los inhibidores los conocidos Más fuertes de la tos y las Naciones Unidas Número de Derivados Como El Subgrupo dihidrocodeina-hidrocodona de opioides, Los análogos de Codeina Como dextrometorfan y Otros. Efectos naturales y Opiatos Con semi-sintético de antitusivo incluyen Codeina, etilmorfina (Also conocido Como dionina o codetilina), dihidrocodeina, benzilmorfina, láudano, dihidroisocodeina, nicocodeina, nicodicodeina, hidrocodona, hidromorfona, acetildihidrocodeina, thebacon, diamorfina (la Heroína), Acetilmorfona, noscapina, folcodina, entre otros. Entre otros dimemorfan hijo Sintéticos y dextrometorfan En El Grupo morfinan, tipepidina del tiambuetenos, Las Drogas y de la Cadena Abierta (la Metadona) El Tipo Con la Eficacia antitusiva incluyen la metadona, levometadona, normetadona, y levopropoxyfeno.

La difenhidramina hijo y Derivados SUS un menudo Útiles Como La tos de ningún narcótico-POR ELLOS inhibidores y ELLOS SE desecan secreciones bronquiales, aumentan Los Efectos de campaña Síntomas y opioides de Frío / Alergia de Combate causados Por las Respuestas inmunes liberan histamina Que En el sistema .

Obtenido de “Http://es.wikipedia.org/wiki/Antitus% C3% ADgeno

Categoría: Antitusígenos

 Antitusígenos Son medicamentos destinados a aliviar la tos. Su efecto actúa directamente sobre el centro de la tos en el cerebro o sobre las terminaciones nerviosas que se encuentran en los bronquios, y se denominan antitusígenos de acción central o de acción periférica respectivamente

Los más importantes son los siguientes

Codeína

Es un antitusígeno de acción central y se utiliza como patrón para comprobar la eficacia de otros principios activos de este tipo. Es un derivado opiáceo, por lo que también se emplea como analgésico y en el tratamiento de la tos irritativa, no productiva

Efectos secundarios

Los efectos secundarios más importantes son: producción de somnolencia y estreñimiento y, más raramente, trastornos digestivos como náuseas, vómitos o alteraciones del sistema nervioso central (nerviosismo y vértigo)

La sobredosis de codeína produce depresión respiratoria y no debe utilizarse en tratamientos prolongados durante el embarazo

Dextrometorfano

Al igual que la codeína, es un antitusígeno de acción central; su eficacia es prácticamente igual a la de aquélla y presenta la ventaja de no poseer acción sedante ni causar adicción

Se utiliza en el tratamiento de la tos improductiva, tos irritativa y tos nerviosa

Efectos secundarios

Los efectos negativos de este medicamento son raros y pueden ser alteraciones del sistema nervioso central como vértigo, somnolencia o trastornos gastrointestinales: náuseas, vómitos, dolor de estómago o estreñimiento

Es posible administrarlo durante el embarazo, aunque bajo estricto control médico

Noscapina

Se utiliza también como calmante para la tos, aunque su consumo es muy escaso

Algunos consejos

Los antitusígenos están indicados en el tratamiento de la tos irritativa que se produce por resfriados o por haber inhalado sustancias irritantes. Es un tipo de tos que no produce esputos y que conviene tratar, ya que puede ocasionar una mayor irritación de las vías respiratorias

Al chupar caramelos también se alivia la tos irritativa, pero si es persistente o va acompañada de fiebre alta, se deberá consultar al médico

En muchos casos los medicamentos antitusígenos llevan asociados otros principios activos que poseen una acción mucolítica y expectorante. Con ello se pretende fluidificar los esputos y hacerlos menos viscosos y más líquidos, con lo que se facilita su expulsión

En estos casos, y en aquellos en los que la tos va acompañada de expectoración, es aconsejable beber mucha agua, pues de esta forma se hacen más fluidos los esputos

No deben administrarse antitusígenos en casos de tos asmática

Durante el tratamiento con estas medicinas, se desaconseja ingerir bebidas alcohólicas, ya que pueden potenciarse los efectos secundarios de los mismos

Antitusígenos
Principio activo Acción Utilización Precauciones
Codeína Inhibe el centro cerebral de la tos (acción central) En cuadros de tos irritativa, no productiva Somnolencia
Estreñimiento
Náuseas o vómitos
Nerviosismo y vértigos (raramente);
Dextrometorfano Inhibe el centro cerebral de la tos (acción central) Tos irritativa, no productiva Náuseas
Vómitos
Dolor de estómago
Estreñimiento

Precauciones

Codeina:no debe utilizarse en tratamientos prolongados durante el embarazo.Dextrometorfano: puede administrarse durante el embarazo

Qué es Discapnet

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Mucolíticos Se denominan mucolíticos aquellas sustancias que tienen la capacidad de destruir las distintas estructuras quimicofísicas de la secreción bronquial anormal, consiguiendo una disminución de la viscosidad y, de esta forma, una más fácil y pronta eliminación. La fluidificación del moco reduce la retención de las secreciones y aumenta el aclarado mucociliar, disminuyendo con ello la frecuencia e intensidad de la tos.

Mecanismo de acción y clasificación

Los mucolíticos actúan por:

­- Disminución de la tensión superficial.

­- Alteración de las fuerzas de asociación intermolecular.

­- Ruptura de las fuerzas de cohesión intramolecular.

Los agentes mucolíticos se pueden clasificar en los siguientes grupos:

-­ Enzimas: tripsina, dornasa.

­- Productos azufrados: N-acetilcisteína, S-carboximetilcisteína, MESNA, letosteína, citiolona.

­- Compuestos sintéticos derivados de la vasicina: bromhexina y ambroxol.

­- Agentes tensioactivos: propilenglicol, tiloxapol.

Con algunos de estos medicamentos se ha puesto de manifiesto una actividad in vitro que no se ha podido demostrar in vivo. Junto a estudios que han mostrado mejorías clínicas y de los parámetros de la viscoelasticidad, existen otros que no han demostrado beneficio alguno.

Bromhexina, ambroxol y N-acetilcisteína son los mucolíticos que presentan mayor eficacia, así como el mercaptoetan-sulfonato sódico (MESNA) cuando es aplicado in situ (tabla I).

Enzimas

La tripsina hidroliza los enlaces peptídicos de las mucoproteínas. Por sus propiedades fibrinolíticas también se utiliza para fluidificar la secreción fibrinosa. Se administra en aerosol, 1-3 sesiones de 25.000-125.000 U/sesión, en 5 ml de suero fisiológico.

La dornasa alfa es la desoxirribonucleasa I humana de carácter recombinante obtenida por ingeniería genética, y se emplea exclusivamente en el tratamiento de la fibrosis quística, en la que el moco es muy rico en ADN por la masiva infiltración de neutrófilos en las vías respiratorias afectadas. Esta enzima rompe el ADN producido por los neutrófilos, reduciendo así en forma dosisdependiente la elasticidad y adhesividad del esputo. Para ello es imprescindible administrarla en aerosol. Las modificaciones reológicas que provoca originan una mayor facilidad para aclarar el esputo. Puesto que los antibióticos aminoglucósidos que normalmente se emplean para tratar las infecciones de la fibrosis quística (mucoviscidosis) se fijan a los glucopéptidos de la mucina y a las fracciones del esputo que contienen ADN, la existencia de la dornasa puede facilitar la acción bactericida de estos antibióticos. La dornasa mejora la función pulmonar de los pacientes con una enfermedad ligera o moderada y con una capacidad vital forzada (CVF) >= 40%, pero su efecto es escaso o nulo cuando la CVF es < 40%. En general es bien tolerada, aunque puede ocasionar ronquera, laringitis y erupciones. La dosis actualmente recomendada es de 2,5 mg en una inhalación diaria (con nebulizador y compresor), si bien algunos pacientes se benefician con dos inhalaciones por día.

La utilización de las enzimas en forma de aerosol debe reservarse para casos muy particulares y sólo durante pocos días. Pueden producir broncospasmo y reacciones de hipersensibilidad de gravedad diversa; su eficacia es muy variable y el rendimiento, escaso.

Productos azufrados

Son derivados de la cisteína que actúan cediendo grupos tiólicos para romper así los puentes disulfuro de las mucoproteínas de la secreción bronquial. El grupo tiol puede estar libre como en la N-acetilcisteína, o bloqueado como en la S-carboximetilcisteína.

N-acetilcisteína

La N-acetilcisteína (NAC) es el agente mucocinético registrado más popular, que disuelve las secreciones del tracto respiratorio. Fue introducido en los comienzos de la década de los sesenta, tras comprobarse algunas propiedades mucolíticas de la L-cisteína.

Su mecanismo mucocinético se basa en la reducción de los puentes disulfuro de las mucoproteínas de la secreción bronquial (responsables del mantenimiento de la estructura terciaria de las glucoproteínas constituyentes del moco), produciendo así la fragmentación de las cadenas de mucinas, inmunoglobulinas A y seroalbúmina de dicha secreción.

La aplicación mediante aerosol in vivo produce mucoólisis de las secreciones mucosas espesas y adherentes, siendo mayor su eficacia mucolítica en medio alcalino (pH 7,5-9,0). Sin embargo, los estudios clínicos demuestran que su eficacia no es generalizada: es más útil en los estados de hiperviscosidad, con atelectasia o sin ella, en los que se pueden llegar a taponar por completo los pequeños bronquios. Su utilidad es bastante dudosa en casos de bronquiectasias, mucovisci dosis o cuando existe una sobreinfección manifiesta.

En aerosol, la solución se utiliza al 20%, 2-5 ml diluidos en 2 ml de suero bicarbonatado por sesión de 15-20 min, que se repite cada 2-6 horas según la necesidad. Entre los inconvenientes del aerosol destacan el mal olor que se desprende como consecuencia de su aplicación, la broncoconstricción (controlable con betaadrenérgicos) y la broncorrea aguda que puede ocasionar y que exige aspiración inmediata. Por vía oral, se administra en dosis de 200 mg, 3 veces al día. La administración de la NAC por vía oral puede producir molestias gastrointestinales, urticaria, acufenos y cefalea.

Este fármaco es activo por todas las vías y entre sus efectos tóxicos, que son más frecuentes a concentraciones elevadas, destacan: estomatosis, rinorrea, náuseas y broncospasmo. Este último se manifiesta sobre todo cuando se utiliza en aerosol o in situ.

Numerosos estudios han demostrado mejoría en pacientes con bronquitis crónica después del tratamiento con NAC. En una primera impresión, los resultados positivos de NAC en esta enfermedad fueron atribuidos a sus propiedades mucolíticas. Ahora hay evidencias de que tales resultados positivos podrían ser la consecuencia de una actividad antioxidante del mismo fármaco, consistente en potenciar el sistema del glutatión, con lo que se neutralizarían varios mecanismos oxidantes. Sin embargo, la diferente metodología de los estudios no permite establecer resultados concluyentes al respecto.

Estudios in vitro han permitido verificar que NAC aumenta el glutatión tisular y la resistencia al peróxido de hidrógeno, reduce la lesión celular epitelial mediada por neutrófilos e inhibe la producción por los neutrófilos de radicales libres en la bronquitis crónica.

En algunos estudios se ha comprobado que los pacientes con bronquitis crónica tienen un menor número de reagudizaciones si son tratados con NAC.

Así pues, la NAC posee capacidad de mantener el equilibrio entre oxidantes y antioxidantes a favor de estos últimos y de esta forma mejorar aspectos fisiopatogénicos de la bronquitis crónica. De todas formas, son necesarios más estudios y mejores conocimientos del fármaco para poder indicar la NAC con fines preventivos en la EPOC.

Sus indicaciones incluyen el alivio sintomático de las afecciones del tracto respiratorio que cursan con producción excesiva de moco como otitis catarrales, catarros tubáricos, sinusitis, rinofaringitis o laringotraqueítis; profilaxis de complicaciones obstructivas e infecciosas por traqueotomía; preparación para broncoscopias, broncografías y broncoaspiraciones.

S-carboximetilcisteína

La S-carboximetilcisteína provoca también la ruptura de puentes disulfuro y sustituye las fucomucinas (neutras, ricas en grupos metilo) por sialomucinas (ácidas, ricas en grupos carboxilo).

Su acción es mayor en las fases iniciales de las bronquitis crónicas que en las tardías. Mediante diversos estudios, se ha comprobado que no aumenta el aclaramiento mucociliar o el transporte del moco traqueal. Se administra por vía oral, 2-3 g/día repartidos en 3-4 tomas. Puede producir molestias gastrointestinales.

Sus indicaciones incluyen el síndrome bronquítico, así como procesos que necesitan de una fluidificación y expectoración (bronquitis agudas y crónicas; bronquiectasias). También se utiliza para favorecer la expectoración en todos aquellos procesos en que la discrinia es la causa de la irritación bronquial: asma alérgica, bronquitis del fumador, enfisema pulmonar, neumonía, traqueobronquitis, tuberculosis, fibrosis quística o atelectasia por obstrucción mucosa.

Mercaptoetansulfonato sódico

El mercaptoetansulfonato sódico (MESNA) es un mucomodificador que se puede emplear in situ, a nivel hospitalario, mediante instilación endotraqueal.

Se ha demostrado su utilidad en casos de grandes atelectasias por tapones de moco, mediante la instilación in situ previa fibrobroncoscopia. En aerosol puede producir broncospasmo. Existe incompatibilidad vía tópica con diversos antibióticos: estreptomicina, neomicina, kanamicina, etc. Su uso es muy limitado y prácticamente se reduce a las unidades de hospitalización con patología de vías respiratorias.

Sus indicaciones incluyen síndromes respiratorios, principalmente de tipo obstructivo, que conllevan acumulación de mucosidades bronquiales: broncopatías exudativas, bronquitis asmática, bronquitis capilar difusa, bronquitis enfisematosa, bronquiectasia, atelectasia postoperatoria y mucoviscidosis. En anestesia se utiliza para facilitar la aspiración y el drenaje de mucosidades y exudados retenidos en el tracto respiratorio, así como en el seno maxilar y el oído.

Compuestos derivados de la vasicina

En este grupo se incluyen bromhexina y ambroxol.

Bromhexina

La bromhexina es un derivado de la vasicina, alcaloide de la nuez de Malabar (Adhatoda vasica), empleado en la medicina popular india como antiasmático.

Con respecto a su mecanismo de acción, cabe señalar que tiene propiedades mucocinéticas (alteración de la trama fibrilar de los mucopolisacáridos ácidos) y también se le han atribuido propiedades como antitusígeno y estimulante del centro respiratorio. Sin embargo, la demostración de estos efectos presenta grandes dificultades.

Está indicada como mucolítico-expectorante en bronquitis y traqueobronquitis agudas, crónicas y asmatiformes; bronquitis enfisematosa y bronquiectasias. También en neumoconiosis y neuropatías crónicas inflamatorias, asma bronquial y complicaciones broncopulmonares (profilaxis pre y postoperatoria).

Ambroxol

Uno de los metabolitos activos de la bromhexina, el ambroxol, posee mayor potencia que la propia bromhexina. Este fármaco es activo por todas las vías. Su actividad es de tipo mucocinético, ya que actúa sobre la secreción y su transporte por las vías respiratorias. Esta actividad está representada por un efecto del fármaco en la producción del surfactante pulmonar, la calidad del moco y la motilidad ciliar, lo que conlleva una mejoría de los mecanismos de autolimpieza y defensa pulmonares.

La tolerabilidad del preparado es buena y solamente se han descrito efectos secundarios consistentes en náuseas, vómitos, diarreas y algunas cefaleas, en raras ocasiones. En cuanto a estudios clínicos, cabe indicar que existe un gran número de publicaciones en las que se pone de manifiesto que la administración de ambroxol en pacientes afectados de EPOC produce un beneficio indudable en comparación con los grupos placebo.

El ambroxol está indicado en afecciones respiratorias agudas y crónicas que requieran tratamiento secretolítico, especialmente bronquitis agudas y crónicas, asma bronquial, bronquiectasias, traqueobronquitis, laringitis, sinusitis y rinitis seca.

Estos mucolíticos pueden ejercer cierta acción estimulante de la secreción de las glándulas mucosas bronquiales a dosis altas. En animales y a dosis altas se ha observado una cierta acción regeneradora de las células epiteliales ciliadas. Los efectos in vivo son muy variables, lo que origina incertidumbre sobre su aplicación y utilidad. En las bronquitis crónicas, algunos autores han observado un descenso de la viscosidad y un aumento de la depuración mucociliar, mientras que otros no lo han comprobado. La repercusión de estos posibles efectos sobre la situación ventiladora en términos subjetivos y objetivos (gases en sangre, facilidad de expectoración y ventilación) es también muy variable.

No poseen utilidad en las broncopatías y neuropatías agudas. Es rechazable su asociación con antibióticos o con fórmulas abigarradas de productos múltiples. La acción mucolítica y expectorante puede ser útil en casos moderados de bronquitis crónicas y asma bronquial, pero debe ser claramente comprobada en cada individuo.

Se requieren dosis altas para que actúen, hecho difícil de cumplir con las dosificaciones de algunos preparados: en el caso de la bromhexina, 10-15 mg, 3 veces al día, y para el ambroxol, 15-30 mg, 3 veces al día. Pueden emplearse también en forma de aerosol.

DESCONGESTIVOS NASALES

Las fosas nasales están cubiertas por una mucosa provista de múltiples vasos sanguíneos, cuya actividad circulatoria facilita el calentamiento del aire que se inhala para que llegue a los pulmones a temperatura adecuada. Cuando dichos conductos de la nariz sufren algún daño, se incrementa la secreción de moco (regularmente transparente y líquido), hay dilatación (aumento en el tamaño) en capilares e inflamación en las paredes nasales, cuadro que se conoce como congestión, el cual genera dificultad y molestia al respirar.

Lo anterior suele ocurrir como respuesta a los siguientes padecimientos:
Bronconeumonía. Infección causada por una bacteria, de inicio violento y repentino, que produce inflamación en pulmones y bronquios (conductos por los que entra el aire).

Bronquitis. Padecimiento generado por un virus o bacteria que se extiende a los bronquios y los inflama. Llega a ser muy similar al catarro común, produciendo tos con flemas amarillas.

Faringitis. Infección de garganta o faringe, parte posterior de la boca que conduce los alimentos al esófago, regularmente originada por virus y bacterias.

Gripe. Enfermedad infecciosa que afecta vías respiratorias y garganta causada por diversos tipos de virus; es mucho más intensa que el resfriado y suele ocasionar escurrimiento y congestión nasal, tos, dolor de garganta, estornudos, fiebre y/o dolor en las articulaciones.

Inhalación de irritantes. Al aspirar sustancias como thiner, éter, humo de cigarro, cloro, esmaltes o pinturas las fosas nasales se irritan e inflaman, lo que irremediablemente genera obstrucción y dificultad para respirar.

Laringitis. Inflamación de la laringe, órgano de las vías respiratorias donde se produce la voz, ubicado entre la faringe (tubo muscular que se localiza en la parte posterior de la boca) y la tráquea.

Resfriado. Infección en vías respiratorias ocasionada por diferentes y numerosos virus, cuyos síntomas incluyen congestión nasal, estornudos, fiebre, cansancio y secreción acuosa (líquida) e incolora durante los primeros días, misma que después se torna espesa, opaca y de color amarillo verdoso.

Rinitis alérgica. Reacción negativa y exagerada del sistema inmunológico (aquel que nos defiende de las agresiones externas) cuando se inhalan elementos a los que erróneamente reconoce como peligrosos. Lo anterior genera la liberación de histamina, sustancia responsable de la congestión y escurrimiento nasal.

Sinusitis. Padecimiento que genera inflamación y obstrucción en los senos paranasales (cavidades huecas que tenemos dentro de los huesos de la mejilla y que se encuentran situadas alrededor y detrás de la nariz) debido a infección por bacterias y virus. Este trastorno disminuye la circulación sanguínea en las paredes nasales y la cantidad de aire inhalado, lo que favorece todavía más el desarrollo de gérmenes.

Cuando se sufre congestión en nariz resulta conveniente recurrir a algún descongestivo nasal, medicamento que tiene la propiedad de contraer o reducir el diámetro de los vasos sanguíneos de las fosas nasales para aliviar el malestar y favorecer el mecanismo respiratorio.

Vía nasal
Hay productos que se aplican directamente en la nariz, los cuales se encuentran en forma de gotas, aerosoles y soluciones, entre los más utilizados se encuentran:
Oximetazolina. Fármaco que al ser aplicado en la pared nasal inmediatamente contrae (reduce) los vasos sanguíneos de las paredes nasales, lo que estabiliza el flujo de sangre y facilita la respiración.

Nafazolina. Aplicado sobre la mucosa nasal estimula rápidamente a los receptores alfa-adrenérgicos, responsables de la disminución del tamaño de los vasos sanguíneos que irrigan el recubrimiento de las fosas de la nariz.

Vía oral
Los descongestivos que se administran vía oral ayudan a combatir la obstrucción, no obstante, su acción es más lenta; entre estos productos se agrupan:
Pseudoefedrina. Alivia la congestión nasal y los síntomas que la acompañan, como estornudos, dificultad para respirar y dolor de cabeza; la mejoría de estas molestias se observa después de 30 minutos de haberse administrado el medicamento.

Fenilefrina. Descongestiona las vías respiratorias gracias a que ayuda a que los vasos sanguíneos se estrechen.

Naturales
Hay productos y elementos que la Madre Naturaleza ha puesto a nuestro alcance para mejorar el flujo de aire en las vías respiratorias, los de uso más frecuente incluyen:
Eucalipto. Su aroma es penetrante, leñoso y fresco, y se ha usado como descongestivo debido a que relaja y dilata los tejidos de la tráquea, bronquios y pulmones, alivia las molestias de los estados gripales o catarrales y es antiséptico (inhibe el desarrollo de gérmenes) de las vías respiratorias.

Mentol. Posee propiedades refrescantes y anestésicas, por lo que es ideal inhalarlo para combatir las molestias ocasionadas por catarro y gripe.

Alcanfor. Se obtiene de hervir la madera de cierto tipo de árboles asiáticos, y se sabe que al aspirarlo favorece la respiración y disminuye la inflamación de fosas nasales y bronquios.

La industria farmacéutica ofrece estos compuestos naturales en forma de pomadas y ungüentos que se aplican en el pecho para percibir sus aceites esenciales; asimismo, hay parches que concentran dichos ingredientes y son útiles para descongestionar las vías respiratorias (pueden colocarse en pecho o espalda).

No hay que olvidar las propiedades del agua de mar, a la cual, mediante procedimientos químicos, se le retira gran cantidad de sodio (sal) para que puedan ser aprovechados los otros minerales que contiene. Entre estos se encuentran el cobre (desinfectante), manganeso (antialérgico) y sulfuro (desinflama la mucosa).

Antihistamínicos
Por su parte, los antihistamínicos también llegan a ser útiles en los casos obstrucción nasal, pues bloquean la acción de la histamina y, con ello, desaparecen los síntomas propios de la rinitis alérgica, como congestión, escurrimiento de mucosidad y ojos llorosos. Entre ellos se pueden encontrar:

Clorfenamina. Actúa bloqueando a los llamados receptores H1 (aquellos que ocasionan las molestias) de la histamina, con lo cual se impide que el organismo reaccione ante alguna sustancia que reconozca como extraña; el problema es que produce somnolencia en quien la ingiere.

Loratadina. Actúa en forma similar a la clorfenamina aliviando los síntomas, pero a diferencia de este medicamento no ocasiona sueño porque no pasa al cerebro.

Como puede ver, hay diversos productos con los que se puede controlar la congestión nasal, cuyo uso no debe exceder las recomendaciones del fabricante. Recuerde que si el problema dura más de tres días es preciso acudir al médico otorrinolaringólogo para que efectúe un diagnóstico y recomiende un tratamiento más agresivo

   

Descongestivo

Un descongestivo es un fármaco que evita la congestión nasal. Generalmente, trabajan reduciendo la hinchazón de las membranas mucosas en los pasos nasales.

Mecanismo

La mayoría de los descongestivos causan una respuesta en el adrenoreceptor a1, principal responsable de la vasoconstricción. El efecto no está limitado a la nariz, por lo que estos medicamentos pueden provocar hipertensión; aunque la mayoría no son estimulantes tan potentes debido a la carencia de la respuesta de los demás adrenoreceptores.

Generalmente son suministrados junto con antihistamínicos para reducir ese efecto.

Administración

Suele ser administrado por la vía intranasal u oral.

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Categoría: Descongestivos

 

 
 

 

     
       

Broncodilatador

Broncodilatadores inhalados para la prevención y el alivio de los síntomas del asma.

Un broncodilatador es una sustancia, generalmente un medicamento, que causa que los bronquios y bronquiolos de los pulmones se dilaten, provocando una disminución en la resistencia aérea y permitiendo así el flujo de aire. Un broncodilatador puede ser endógeno, es decir, que se origina dentro del cuerpo o un medicamento que se administra con el fin de tratar dificultades para respirar, especialmente útiles en enfermedades obstructivas crónicas como el asma o EPOC. Los broncodilatadores tienen efectos controvertidos y aún no se ha demostrados su importancia en la bronquiolitis y otras enfermedades pulmonares restrictivas.

Los broncodilatadores se clasifican en acción prolongada y acción corta, usados para el rápido alivio de crisis por broncoconstricción. Los broncodilatadores de acción prolongada ayudan a controlar y prevenir la aparición de síntomas. Existen tres grupos de fármacos usados como broncodilatadores, los agonistas de los receptores adrenérgicos β-2, entre los cuales existen de acción corta y prolongada, los anticolinérgicos de acción corta y la teofilina de acción prolongada.

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Agonistas β-2 de corta duración

Los agonistas de los receptores β-2 son medicamentos que se usan para el rápido alivio o medicamentos de rescate de los síntomas del asma y otros trastornos broncoobstructivos. Son medicinas que por lo general tardan menos de 20 minutos en lograr su acción y duran entre 4 y 6 horas. Son medicinas inhaladas y se usan para crisis repentinas y severas. Al tomarse con unos 15 o 20 minutos de anticipación, pueden ayudar a prevenir los síntomas de broncoconstricción causados por el ejercicio o la exposición a aire frío. Los pacientes que con regularidad o con mucha frecuencia requieren de la administración de agonistas adrenérgicos β-2 pueden estar ante trastornos más severos, mal controlados o cuyo tratamiento necesita reajustes.

Agonistas β-2 de acción prolongada

Los agonistas adrenérgicos β-2 de acción prolongada se toman regularmente para controlar y prevenir la broncoconstricción. No son preparados para el alivio de crisis agudas por razón de que toman mucho tiempo en comenzar su acción, pero el efecto puede durar hasta 12 horas. Los agonistas inhalados se toman 2 veces al día, a menudo junto con un antiinflamatorio, y mantienen las vías aéreas abiertas, previniendo los síntomas del asma, en especial durante la noche. Los de presentación oral pueden ser tomados en forma de píldora o jarabe. Estos medicamentos, como el albuterol, pueden tener efectos adversos, incluyendo dificultad para dormir.

Anticolinérgicos

El único anticolinérgico inhalado disponible como broncodilatador es el bromuro de ipratropio. Por sí solo no tiene efecto en el alivio de los síntomas del asma, por lo que se suele acompañar con un agonista β2 de corta duración. Se sale rapidamente del broncoespasmo con berotec.

Teofilina

La teofilina es un broncodilatador de acción prolongada tomada por vía oral o inyectada y previene los episodios asmáticos. Pertenece a la misma categoría farmacológica que la cafeína y por lo general se usa para casos de broncoconstricción difíciles de controlar. En la mayoría de los casos se requieren tomas de muestra de sangre rutinarios para evaluar la concentración del medicamento en el plasma sanguíneo para verificar que la dosis no requiera ser ajustada. Algunos efectos colaterales del uso de la teofilina incluyen las náuseas, vómitos, dolor de estómago y de cabeza, entre otros. Su efectividad suele variar con el consumo de café, licor y el cigarrillo.

Obtenido de “http://es.wikipedia.org/wiki/Broncodilatador

Categorías: Broncodilatadores | Asma

Broncodilatadores 

Como su nombre indica son medicamentos que “dilatan los bronquios”, es decir, relajan el músculo de la pared bronquial que en las crisis de asma se contrae (broncoconstricción), originado silbidos (“pitos”) y dificultad respiratoria. Hay varios grupos disponibles:

-Betamiméticos:

Existen betamiméticos de corta duración (salbutamol y terbutalina), cuyo efecto es casi inmediato tras su administración y se mantiene aproximadamente 6 horas. Son potentes broncodilatadores de elección en las crisis de asma.

También existen de larga duración, de efecto más lento que se mantiene aproximadamente 12 horas (salmeterol). Actualmente, disponemos de otro betamimético de acción prolongada pero de inicio más rápido (formoterol). Ambos son útiles en el control mantenido del asma moderado y grave.

Tienen diferentes formas de presentación, aunque la vía de elección es la inhalada. Sus efectos secundarios más relevantes son temblor, palpitaciones, nerviosismo e insomnio. Si esto ocurre debe informar a su especialista que le indicará la actitud a seguir.

-Metilxantinas (Teofilina):

Son fármacos broncodilatadores orales o parenterales cuyo efecto es complementario al de los antiinflamatorios y otros broncodilatadores. Su uso actual está restringido sólo al asma grave de mal control (siempre tras prescripción de un especialista).

Sus efectos secundarios son numerosos y es necesario realizar controles periódicos de sus niveles en sangre por la posibilidad de intoxicación.

-Anticolinérgicos (Bromuro de Ipratropio):

Fármacos inhalados de acción broncodilatadora menos potente que la de los betamiméticos. Su uso es frecuente en el tratamiento de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Sin embargo, en el asma su indicación queda limitada a casos aislados como tratamiento complementario, sobre todo, en pacientes con enfermedad cardiovascular concomitante y/o que no toleran los betamiméticos.

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